Por qué a veces cuando tomas decisiones, te puedes engañar a ti mismo

Cuando tomas decisiones puedes creer que estás haciendo un análisis detallado y que nada influyó en la alternativa seleccionada, pero esto no siempre es así. Nuestro cerebro puede caer en las trampas de los llamados sesgos cognitivos que pueden viciar de alguna manera nuestras decisiones haciéndonos decidir algo o evitar alternativas por motivos diferentes a criterios concretos.

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